
MEDITACIÓN:
La
meditación es una de las mejores formas para entrar en contacto con la
energía de los cristales.
Antes de meditar con los cristales conviene limpiarlos por uno de los
métodos indicados en limpieza de
los cristales. Asegurate de que durante la meditación no vas a tener
distracciones o sonidos que puedan interrumpirla bruscamente.
Una vez acabada la meditación sostén en tus manos una pieza de turmalina
negra o de cuarzo ahumado. Esto permitirá que vuelvas a arraigarte al plano
físico y ayudarán a que se integren las energías.
Sintonización:
Una vez que tomamos contacto con el cristal tenemos que dejar
nuestra mente en blanco, abiertos a percibir y recibir lo que el cristal
haya de transmitirnos. Podemos acceder a él mediante la relajación,
meditación, oración o cualquier técnica que nos prepare a estar abiertos a
percibir la energía del cristal y trabajar en diferentes niveles de
consciencia.
Técnicas de meditación:
Hay muchas formas de meditar con un mineral,
seguramente tu intuición te guie hacia diferentes formas de trabajar con un
cristal. Tanto al sostenerlo en las manos, observarlo, o colocarlo sobre el chakra del corazón, del tercer ojo o en el chakra de la corona podemos
conectar con la energía de un cristal. También podemos colocar diferentes
cristales en los chakras y las manos, sobre los hombros, bajos los pies,
etc.
Meditación con cristales del color de los chakras:
Comienza la meditación con una gema roja, después una naranja, amarila,
verde, azul, purpura, violeta y por último un cristal trasparente. Cristal a
cristal irás accediendo a vibraciones más elevadas.
Meditación con cuarzo trasparente:
Coloca un cristal de cuarzo trasparente frente a ti, obsérvalo tranquila y
detenidamente. Cierra los ojos y poco a poco visualiza su estructura
interna, las partículas que lo forman y la energía que las une. Únete a esas
partículas y déjate llevar por su vibración, deja que vuestras energías se
fundan. Poco a poco, cuando acabes con la meditación ve tomando conciencia
de cada una de las partes de tu cuerpo, tomate tu tiempo antes de abrir de
nuevo los ojos.
